Ha pasado tiempo desde que no hablamos. Ya olvide tu voz y tu risa. Ya borre tus mensajes y tu número también aunque aún lo tenga en una notita por si acaso. Ya no me atormento por pensar en quién estarás pensando. Trato de mantenerme ocupada para no pensarte. El tiempo... El maldito tiempo, ¿Sabes? Quizá después de todo tenían razón en decirme que algún día dejarías de doler, porque está pasando de a poco, las heridas van cerrando y mi corazón va curando. Ya no escucho a tu artista favorito, ni tu canción favorita; tampoco escucho la canción que te dedique. Las noches ya no son tan malas sin ti, he dejado de llorar por tu ausencia y así mismo de pensar que fue por mi culpa que te alejaste. Porque te fuiste porque quisiste, esa fue tu decisión y ya por fin la acepté. Te estoy dejando ir poco a poco y se siente tan bien. Pero no te niego que hay días en los que no paro de pensar en ti y en cómo era tu voz y tu sonrisa, hay noches que me quiebro porque ya no estás conmigo. Hay veces las cuáles sólo quiero hablarte y que todo sea como antes. Hay madrugadas que me las pasó extrañándote. Hay amaneceres en los que lo único que hago es pedir que estés bien. Hay también atardeceres en donde tu recuerdo parece no irse. Pero ante todo, hay noches como hoy que no quiero dejarte ir, que me duele verte solamente en fotos e imaginar cómo se podrían unir nuestras manos y luego nuestros labios. Hay noches como hoy que pareciera que aún te sigo queriendo con la misma intensidad aunque en el fondo sé que no es así.
Mostrando entradas con la etiqueta Nostalgia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nostalgia. Mostrar todas las entradas
viernes, 10 de junio de 2016
jueves, 22 de mayo de 2014
- 42
Tener ganas de gritar, de reír o llorar.
¿Necesito ir a terapia?
Necesito sentirme bien, realmente bien y no sólo fingirlo.
Tanto tiempo metida en grupos de cuarto y quinto paso
intentando recuperarme através de la ayuda hacia alguien mas, en su momento me
hizo sentir bien pero después dejo de llenar mis expectativas; ahora que lo veo
de lejos me muestra que no puedo ayudar a alguien mas si no estoy bien conmigo
misma.
Aceptación verdadera. Eso es precisamente lo que no tengo.
Hace muchos años que no me veo al espejo. Los lentes de contacto
no los he mandado a hacer porque me muestran mi verdad frente a un espejo.
Cuando llego a estar frente a uno evito ver mis ojos.
Cada vez que encuentro algo nuevo me alejo del resto del
universo.
Mi vida es tan predecible y rutinaria.
Desorden en mi recámara, en mi cabeza y sí, en mi corazón.
¿Cuándo demonios voy a encontrar a alguien con quién
compartir mis ilusiones?
¿Por qué cuando alguien se acerca lo alejo o me alejo?
¿Qué falta?
¿Qué sobra?
MI adicción por el cine en pausa. Antes no me importaba ir
sola a ver una película, ahora no tengo ánimo. Varios títulos por ver en casa y
no se me antoja.
Y eso ha sido de unos días para acá, ¿20, 30?, no tengo ni
idea de cuantos días van.
Pero hasta hoy…
Pat
Pat
lunes, 13 de enero de 2014
- 38
Dar por hecho que la vida se soluciona tan fácil.
Olvidar que el camino andado ha dolido y volver a la zona de confort para darse un golpe, o dos con la realidad ha sido mi lección el día de hoy.
Y quien no aprende está condenado a repetir una y otra vez sus errores.
"Bienvenida a las grandes ligas"
Me dijo la vida...
martes, 7 de agosto de 2012
jueves, 21 de junio de 2012
- 28
A veces me siento y pienso, y a veces nomás me siento...
El tiempo es lo único que no nos perdona, avanza constante, en ese ritmo que, dependiendo del ánimo o de las circunstancias nos pudiese parecer tan rápido o tan eterno.
Días lluviosos, de esos que se podría pensar si son para estar triste o melancólica. Siempre han sido mis preferidos, amo la lluvia y los días grises. Me inspiran...
Cuando comenzó a llover sentí miedo porque con la lluvia también cayeron los recuerdos, uno a uno. Llenaron un espacio que por momentos no sentía pero tenía conciencia de que ahí estaba. Recuerdos bellos, de esos que llenan el alma y sacan un suspiro, o dos... Pero a diferencia del pasado esta vez esas añoranzas ya no duelen, son solo imagenes de una historia escrita y trascendida, que han dejado en mí a una persona quizá desconfiada pero ahora muy segura de lo que ya no necesita en su vida.
Mientras esta mujer escribe estas líneas el reproductor de música en shuffle pone a Ximena Sariñana con la canción de "Error". Perfecta para lo que quiero expresar en estos momentos y con palabras solo cantinfleo.
Creo que la temporada de lluvia es la que nutre a mi pobre blog.
Pero es muy bueno tener este pequeño espacio...
El tiempo es lo único que no nos perdona, avanza constante, en ese ritmo que, dependiendo del ánimo o de las circunstancias nos pudiese parecer tan rápido o tan eterno.
Días lluviosos, de esos que se podría pensar si son para estar triste o melancólica. Siempre han sido mis preferidos, amo la lluvia y los días grises. Me inspiran...
Cuando comenzó a llover sentí miedo porque con la lluvia también cayeron los recuerdos, uno a uno. Llenaron un espacio que por momentos no sentía pero tenía conciencia de que ahí estaba. Recuerdos bellos, de esos que llenan el alma y sacan un suspiro, o dos... Pero a diferencia del pasado esta vez esas añoranzas ya no duelen, son solo imagenes de una historia escrita y trascendida, que han dejado en mí a una persona quizá desconfiada pero ahora muy segura de lo que ya no necesita en su vida.
Mientras esta mujer escribe estas líneas el reproductor de música en shuffle pone a Ximena Sariñana con la canción de "Error". Perfecta para lo que quiero expresar en estos momentos y con palabras solo cantinfleo.
Creo que la temporada de lluvia es la que nutre a mi pobre blog.
Pero es muy bueno tener este pequeño espacio...
sábado, 31 de marzo de 2012
- 26
Un día, de repente...
Amanece y te das cuenta que todo tu esfuerzo se cae. Tus ganas de salir adelante se desvanecen...
Tus ilusiones se van una a una detrás de un recuerdo...
Ese recuerdo que ya no sabes si fue realidad o tan sólo el producto de tu imaginación soñadora...
Ese día en que ya no sientes las fuerzas ni el ánimo para mas nada que sólo quedarte en el letargo.
No pensar...
No sentir...
No respirar...
Y ese día tal como llega se va.
Y hoy...
Es un otro día.
¡Al fin!
Amanece y te das cuenta que todo tu esfuerzo se cae. Tus ganas de salir adelante se desvanecen...
Tus ilusiones se van una a una detrás de un recuerdo...
Ese recuerdo que ya no sabes si fue realidad o tan sólo el producto de tu imaginación soñadora...
Ese día en que ya no sientes las fuerzas ni el ánimo para mas nada que sólo quedarte en el letargo.
No pensar...
No sentir...
No respirar...
Y ese día tal como llega se va.
Y hoy...
Es un otro día.
¡Al fin!
sábado, 3 de marzo de 2012
- 24
Primera llamada, primera…
Desde que tengo uso de conciencia he dicho que la maternidad no se hizo para mí. Nunca fui de las niñas que jugaran a ser la mamá de sus muñecas, mis juegos mas bien eran siempre relacionados a correr, gritar, subir bajar, enlodarme, rasparme las rodillas, etc.
Esta semana he tenido cambios de humor bastante raros, como dijera mi amiga Orquídea “estoy entrando en la edad del nunca” (nunca me había dolido aquí, nunca me había sentido así…). Creo que mis hormonas andan en un sube y baja el cuál siento extraño. Mi bipolaridad ha estado controlada últimamente así que por eso tengo la tranquilidad de decir que son las fucking hormonas.
La cuestión aquí volviendo al tema inicial, es que jamás ha pasado por mi cabeza verme como madre, y es que no es que no me gusten los bebés, si no que siento que no tengo la capacidad y mucho menos las ganas de hacerme responsable de la vida y la educación de un nuevo ser. Con mis sobrinos creo ser una buena tía, los adoro y me encanta consentirlos pero hasta ahí. Yo soy la tía barco y con quien pueden platicar de lo que quieran, estoy ahí para mal educarlos, para educarlos sus padres.
Y sigo desviándome del asunto que vengo a tratar.
El día de ayer llevé a mi madre al tianguis a comprar lo que necesitaba para la casa y fuimos acompañadas de mi hermana. Hacía un calor infernal, creo que estábamos a más de 30°, o eso sentía. Caminamos de un lado a otro para hacer las compras, veíamos en un puesto y en otro y la jefa, como buena madre buscando economizar en el hogar nos trajo vueltas locas y con la lengua de corbata hasta que nos paramos a comprar una sangría. Mientras mi hermana las pedía yo me quedé parada en el puesto de al lado, viendo cobijitas y demás accesorios de bebé… Estuve como en el limbo, imaginando a un hijo mío envuelto en esas hermosas frazadas…
“pregunte güerita, le damos buen precio”
Reaccioné y me pasé de un brinco al otro local… ¡me asusté!
Me tomé de golpe mi sangría, cargué mis bolsas y salimos del tianguis tan cargadas como burro de pueblo. Todo el camino de regreso venía pensando en lo que me pasó, tanto que hasta estaba olvidando pasar a cargar gasolina.
Volví al trabajo sin comer porque el tiempo se nos pasó muy rápido.
Al llegar estaba de visita una ex compañera con su bebé de tres meses. No resistí la tentación de cargarlo y acariciarle sus rosadas mejillas. Se lo entregué a su madre y subí a la oficina para terminar mis labores del día.
Y hoy, ya se me pasó esa idea.
sábado, 25 de febrero de 2012
- 23
11 Febrero 2012
11:45 a.m.
11:45 a.m.
Domingo gris y con amenzas de lluvia dándome los buenos días.
Abro un ojo y miro por la ventana sin ánimo alguno de levantarme, veo borroso; sí, abrí mi ojo malo (chiste local), abro el bueno y ahora sí alcanzo a ver perfecto algunas gotas de agua de lluvia en el ventanal. Extiendo la mano hacia el lado izquierdo de la cama buscando el control remoto de la televisión, me encuentro con las llaves del coche, me levanto inmediatamente para darme cuenta que un pantalón y un abrigo están tirados en el piso, intento reaccionar y recordar que es lo que había pasado ahí. Para haber sido noche de pasión faltaba la ropa de otra persona. Me pongo una bata y salgo al baño para tropezar con mis botas que estaban a la mitad de la sala con un par de vasos en la mesa de centro, acerco uno a mi nariz... ¡Tequila!. Y de regreso el cassette...
La tarde anterior al volver a casa me invitó mi hermana a una fiesta. Estuvimos en ella hasta las 4 de la mañana del domingo, todo fue contar chistes, cantar, reír, bailar. Así que de ahí se derivaba todo el desastre en mi recámara, en la sala y demás.
Me meto a bañar y al sentir el agua caliente en mi cuerpo recordé la llamada telefónica que recibí en la oficina el martes anterior...
Sra. Nat: - Hola hija buenas tardes. ¿Te acuerdas de mí?
Pat: - Por supuesto señora, buenas tardes ¿cómo está?
Sra. Nat: - Bien gracias ¿y tú?, hace tiempo no hablamos
Pat: - Bien también. Y sí hace mucho no hablamos. ¿Un año?
Sra. Nat: - Se pasa demasiado rápido el tiempo. Me gustaría que nos vieramos más seguido. Pero
entiendo que trabajas y tienes tu vida hecha.
Pat: - Me da pena con usted, ¿debí haber ido más seguido verdad?. Pero más vale tarde que
nunca.
Sra. Nat: - Eso sí. Te llamo para decirte que la misa para Pedro este año será en domingo también a
las 12 del día. Espero nos puedas acompañar. He tratado de localizar a Fuji pero no lo he
hallado por ninguna parte.
Pat: - Yo tampoco he sabido nada de él
Sra. Nat: - Creo entonces que este año solo contaría contigo. ¿Sí vendrás?
Pat : - Por supuesto señora. Nos vemos el domingo a las 12
Terminé el baño lo más rápido que pude, me puse unos jeans, unas botas y un abrigo. Tomé llaves del coche, me disponía a salir y al pasar por el espejo me asusté de la cara y las ojeras que ví. Miré el reloj que marcaba las 12:15 y me regresé a ponerme corrector, base, mascara para pestañas y lipgloss. ¿Que diferencia Dios mío!.
Tomé la carretera a las 12:30. Llegué a la iglesia a las 12:45. Más vale tarde que nunca. Llegué justo a la culminación de la ceremonia, en el momento en el que el sacerdote decía "la misa ha terminado, demos gracias a Dios" y por supuesto que le dí las gracias! Sobra decir que ese camino lo disfruté como siempre. Esa carretera llena de recuerdos la recorro solo una vez al año y la disfruto mucho.
Al terminar la misa vi salir a los papás de Pedro de la pequeña iglesia. Nos saludamos y me preguntaron si solamente iba yo, cosa que les confirmé. Tristemente este año todo el grupo de personas se redujo solamente a una. Es una verdadera pena. Pero bueno, cada quien tiene una vida hecha ya, y yo sigo ahí, al pie del cañón, mientras pueda. Sé que llegará el día en que tampoco pueda acompañarlos. Pero por lo pronto, sigo bien ahí con ellos. Nos fuimos a su casa, comimos carne asada y me ofrecieron un trago de whisky el cual no desprecié por la resaca que me cargaba. Salí de ahí a las 4 de la tarde para ir a casa. Me llevo como cada vez que voy una buena plática y la nostalgia a flor de piel. Y ese día me di cuenta de que el día en que tenga el valor de ir al panteón y visitar la tumba de mi amigo me ire para siempre de ese lugar... Y por ahora prefiero seguir sintiendo su vibra al estar en compañía de su familia, de esa manera, lo siento más cerca de mí.
Y sí, aún lo extraño...
sábado, 30 de abril de 2011
- 19
Ya casi termina el mes y yo casi no he posteado. O mejor dicho, no he posteado. Entre trabajo y muchas otras cosas se me van los días.
Entonces, sólo pasé por aquí para trepar unos videos de las caricaturas que más veía cuando era niña (hace pocos años realmente), esto en honor a que hoy en México se celebra el día del niño.
Entonces, sólo pasé por aquí para trepar unos videos de las caricaturas que más veía cuando era niña (hace pocos años realmente), esto en honor a que hoy en México se celebra el día del niño.
El Mago de Oz
Mazzinger Z
Bumpety Boo
Muppets Babies (amaba a Animal!)
Chip y Dale
Tiny Toons
Animaniacs (¡estos eran mi vicio!)
lunes, 14 de febrero de 2011
- 14
Que curioso, mi entrada número 14 es justo hoy...
Hoy es una fecha especial, y no precisamente por la celebración de mercadotecnia, en donde tienes que comprar algo a tus seres queridos para demostrarles que les amas, creo que es peor que Navidad!!!
Hoy llegué temprano a la oficina y he tenido un sin fin de contratiempos... Ayer fué la misa por el 10 aniversario de la muerte de Pedro, fué algo muy parecido a lo que hemos venido viviendo desde que él decidió irse...
Eran ya las 7 de la mañana del domingo 13, cuando llegaba a casa por andar platicando con unos amigos de la secundaria en un bar del centro desde la noche anterior; dormí un aproximado de 3 horas y me levanté a limpiar un poco la casa, me metí a bañar, salí a la calle del boulervard a comprar pollo para la comida con mi hermano. Se acercaba ya el medio día y yo aún no me maquillaba, me metí a mi cuarto a hacerlo, me puse una pashmina y un abrigo que hicieran juego con mis jeans y me dispuse a salir. Miré el reloj y faltaban 10 minutos para el medio día, se acercaba la hora y mi ánimo no era el más entusiasta, dudé en ir, pero recordé la voz de la madre de Pedro al teléfono, pidiéndome que no faltara, así que tomé camino.
En el primer semáforo en alto, se acercaron dos niños a limpiarme el coche a pesar de mis señas para decirles que no era necesario, bajé el vidrio y les dí unas monedas que traía en mi bolso, y de repente escucho la manija de la puerta trasera que estaban intentando abrir, me dió coraje y volteé a hacerles señas y salieron corriendo. Subí el vidrio y continué mi camino, estaba en shock por lo sucedido ultimamente con la inseguridad en mi ámbito laboral y personal, en fin, ese es punto aparte.
Al tomar la carretera para la colonia a la iba, comenzaron a llegar recuerdos, quería evitarlos pero aún así llegaban de golpe, uno tras otro. Las tardes en las que regresabamos caminando al centro, las parrandas, fiestas, borracheras, etc.
De repente una bandera de colores llamó mi atención, pero un coche de transporte público hizo una parada e hizo que me distrajera de mi objetivo. Ya me acercaba cada vez más. Llegué a la calle de la iglesia, me orillé al acotamiento de la carretera, respiré hondo, me miré al espejo y volví a mi camino. Encontré a ún lugar en el estacionamiento. Me bajé y entré a la iglesia, no ví ninguna cara conocida, me senté y escuche toda la misa, la hora completita. Estando ahí, no puedo dejar de recordar los acontecimientos de hace 10 años en ese mismo lugar...
Terminando la celebración salí y me encontré con Cuco, otro compañero muy querido de la generación, fué en ese entonces como el guía de todo el grupo. Nos saludamos e inmediatemente me dispusé a cargar al pequeño Roy, su hijo de casi 2 años, mientras Roberto y Ricardo, sus otros hijos corrían alrededor del jardín.
Enseguida vimos salir a los papás de Pedro y nos saludamos efusivamente, no puedo explicar lo que se siente abrazar a esa señora, nos dice que siente cerca a su hijo cuando nos ve. Nos ponemos de acuerdo y nos vamos a su casa.
Cuco y yo nos quedamos en la calle platicando de mi coche y el fregadazo que le puse la noche anterior, de lo cuál ni me acordaba. Sale Zayra su esposa por nosotros con la mamá de Pedro, nos dicen que se enfría nuestra comida, entramos y seguimos platicando y bromeando, que casi no se nos dá. Entrar a esa sala y ver la foto de mi amigo hace que me recorra un aire helado, lo disimulo, me repongo y nos disponemos a comer.
Nos ofrecían cerveza pero no aceptamos, yo alegando que si de por sí en mis 5 sentidos ya le pegué al coche, no quiero imaginar lo que sucederá ya con alcoholes encima jejejeje.
Transcurrieron más de 5 horas entre pláticas y risas, poniéndonos al corriente de todo lo que hemos hecho durante este año de no vernos, Cuco me reprende por no ponerme en contacto con él desde el año pasado, le platico lo del asalto y que con ello se fué mi celular y todo mi agenda. Un momento de tensión entra cuando entra el comentario de una cuñada de Pedro: "a ver si el próximo año ya nos traes la sorpresa de que te casaste"... Sonrío,asiento con la cabeza y cambio drasticamente de tema, comentando que ví un lugar con una bandera de colores, me comentan que se llama "los 7 sabores" y es una pulquería, que se llama así porque venden 7 sabores de esa bebida. Tómala, y yo que creía que ya había encontrado un club chingao! jajajajajaja!.
Son casi las 6 y comenzamos a despedirnos, es hora de volver a casa, salimos y me fuí detrás de la camioneta de mi amigo y su familia. Al tomar la carretera volví a ver la bandera y pensé "mmmh una pulquería gay!!" jajajajajajaja!, eso sería chusco!.
Llegué a mi casa y me metí a la cama porque hacía un frío encabronado, estuve viendo los Grammy´s y después una película, y otra película, leí, medité, y no sé que tantas cosas porque no dormí absolutamente nada.
Hoy muy temprano, Jesy mi compañera de oficina me hizo el comentario de todas las leyendas que se hicieron alrededor de la muerte de mi negrito, pues ella estudió en la misma escuela que yo, obvio, como 2 generaciones después. Según ella, decían que se había matado en un salón porque su novia lo había dejado y mil estupideces más, entonces, me senté frente a ella y le conté la historia, claro, sin entrar en detalles, pero lo que me conforta es que, es la primera vez que hablo de ello con alguien sin llorar. Esto me hace sentir que él esta bien, en algún lugar, tranquilo y lleno de luz.
En tema aparte y no menos importante es que hoy antes de salir a dar mi tour diario con mi jefa, agarré valor, bajé a bodega e hice los que desde hace tiempo tenía ganas, y al tener presente a Pedro me animé.
Entré a bodega, esperé a que Orquídea se desocupara...
Pat: Ven acá pinche vieja, dame un abrazo
Orquídea: Ya se te bajó el coraje?
Pat: Ya wey (dandole un par de chingadazos en la espalda)
martes, 1 de febrero de 2011
- 13
Estamos estrenando mes. Uno con pocos días pero repletos de trabajo todos y cada uno de ellos. Sólo pido salud, fuerza y voluntad para sacarlos. Las dos primeras cosas es obvio para que se necesitan verdad?, y pues la voluntad la requiero urgentemente para poder levantarme temprano, y es que ultimamente me cuesta demasiado hacerlo. Mis noches son un infierno por el insomnio, así es que mejor he aprovechado los días para vivir una vida nocturna social, para aprovechar la ausencia de sueño. Encuentros con ex compañeros de secundaria y bachillerato, que sin buscarlos han llegado de nuevo a mi vida, a darme sacudidas, consejos y sorpresas, unas gratas otras no tanto. El trabajo intenso y a veces estresante. El corazón sigue dormido. El alma alerta y los ojos fijos en un punto. Sigo en pleito con mi BFF. Mañana es el cumpleaños de una amiga de la secundaria, es la primera de toda la pandilla en cumplir 30... Aún no llega mi turno y ya me siento en depresión, me da miedo y a la vez curiosidad por saber que se siente llegar a los 30...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)