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jueves, 23 de agosto de 2012

- 32


Un día de esos en que a la primera eventualidad te preguntas ¿qué pedo?


Miércoles 22 de Agosto

Al salir por la mañana al trabajo pasa un hombre de mediana edad con ropa deportiva
- ¿A dónde tan solita?, ¿te acompaño?
Fué una forma muy bonita de comenzar el día, cuando estoy en mis días me siento fatal y para nada sexy así que este hombre me hizo sonreir y comenzar con la mejor actitud el día.

Horas después ya en la oficina bajé a comprar un café y a medio patio se para un policía que es cliente frecuente de "la granja".
-La neta me gustas un chingo ¿y qué?
Solo me quedó preguntarle
-¿Andas borracho o qué mi "tomandante"?
-Pinche Patito ¿así de baja tienes el autoestima?
-No wey, pero nunca te había visto así.
-Es que me inspiras
Sonrío me doy media vuelta con mi café y subo a mi oficina mientras sentía su mirada clavada en salva y rica sea mi parte (ja)

A las dos de la tarde es mi hora de salida a comer y aproveché para ir a hacer un pago a una tienda departamental, después de hacer el pago me atoré en el departamento de electrónica y comienzo a ver los aparatos de música. Se acerca mi vecino a saludarme y me presenta al amigo que lo acompaña (que dicho sea de paso es su novio y creen que no me lo dijo el gaydar), el damo en cuestión me da la mano y comienza a bailar conmigo esta canción que sonaba en un aparato






Y la pregunta del día: ¿Qué hormonas ando despidiendo? ¡Las Amo! jajajajaja!

lunes, 12 de marzo de 2012

- 25

Todos los días ir al banco.

Que desde hace más de un mes te toque la misma cajera.

Que esta cajera tenga unos hermosos ojos verdes.
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Y que lo último que puedas ver son sus ojos...











¡No tiene precio!

sábado, 3 de marzo de 2012

- 24

Primera llamada, primera…

Desde que tengo uso de conciencia he dicho que la maternidad no se hizo para mí. Nunca fui de las niñas que jugaran a ser la mamá de sus muñecas, mis juegos mas bien eran siempre relacionados a correr, gritar, subir bajar, enlodarme, rasparme las rodillas, etc.
Esta semana he tenido cambios de humor bastante raros, como dijera mi amiga Orquídea “estoy entrando  en la edad del nunca” (nunca me había dolido aquí, nunca me había sentido así…). Creo que mis hormonas andan en un sube y baja el cuál siento extraño. Mi bipolaridad ha estado controlada últimamente así que por eso tengo la tranquilidad de decir que son las fucking hormonas.
La cuestión aquí volviendo al tema inicial, es que jamás ha pasado por mi cabeza verme como madre, y es que no es que no me gusten los bebés, si no que siento que no tengo la capacidad y mucho menos las ganas de hacerme responsable de la vida y la educación de un nuevo ser. Con mis sobrinos creo ser una buena tía, los adoro y me encanta consentirlos pero hasta ahí. Yo soy la tía barco y con quien pueden platicar de lo que quieran, estoy ahí para mal educarlos, para educarlos sus padres.
Y sigo desviándome del asunto que vengo a tratar.
El día de ayer llevé a mi madre al tianguis a comprar lo que necesitaba para la casa y fuimos acompañadas de mi hermana. Hacía un calor infernal, creo que estábamos a más de 30°, o eso sentía. Caminamos de un lado a otro para hacer las compras, veíamos en un puesto y en otro y la jefa, como buena madre buscando economizar en el hogar nos trajo vueltas locas y con la lengua de corbata hasta que nos paramos a comprar una sangría. Mientras mi hermana las pedía yo me quedé parada en el puesto de al lado, viendo cobijitas y demás accesorios de bebé… Estuve como en el limbo, imaginando a un hijo mío envuelto en esas hermosas frazadas…
 “pregunte güerita, le damos buen precio”
Reaccioné y me pasé de un brinco al otro local… ¡me asusté!
Me tomé de golpe mi sangría, cargué mis bolsas y salimos del tianguis tan cargadas como burro de pueblo. Todo el camino de regreso venía pensando en lo que me pasó, tanto que hasta estaba olvidando pasar a cargar gasolina.

Volví al trabajo sin comer porque el tiempo se nos pasó muy rápido.
Al llegar estaba de visita una ex compañera con su bebé de tres meses. No resistí la tentación de cargarlo y acariciarle sus rosadas mejillas. Se lo entregué a su madre y subí a la oficina para terminar mis labores del día.
Y hoy, ya se me pasó esa idea.

martes, 19 de octubre de 2010

- 7

Domingo 17 de Octubre

10:12 a.m. Mensaje de FB al celular.
Me hizo despertar y recordar que aparte de la resaca pocamadre tengo que lavar, pero igual tengo hambre.
Me levanto y voy al mercado mientras contesto los mensajes subsecuentes.
Dentro de toda realidad me doy cuenta que aún hay algo por resolver, una amistad por trascender.

Lunes 18 de Octubre

Necesito de una carta de recomendación y acudo a mis dos mejores opciones. La dos me dá respuesta.
En solo una hora no encuentro que hacer, si dejar una cosa por otra (cuestión laboral), pero se abre la posibilidad de que, si se materializa la segunda, me podría quedar con las dos.

Martes 19 de Octubre

Caigo en cuenta de nuevo en que la distancia, el tiempo y los acontecimientos, no hacen que deje de sentir. Necesito sentir y siento. Quiero no sentir y siento. Siento y trato de disimularlo.

Un día más...

viernes, 30 de julio de 2010

- 2

Está mi hermana a un lado mío, yo llorando y con mil nudos en el pecho, ella molesta y reclamando.

Pat: Pues sí, soy lesbiana, y tuve una relación con una persona muy importante para mí, pero no la conocen, es parte de mi intimidad y no tienen por qué saber quién es, carajo!

Hermana: Claro que sé quién es, se trata de "fulanita", vi en tú celular los mensajes que se mandaron una tarde que saliste al baño y dejaste el teléfono en el buró.

Pat: O sea cómo?, te atreviste a revisar mis mensajes??

Hermana: No importa el cómo, pero sé de quien se trata y no me gusta nada la situación, la cagaste y la estás cagando.

Pat: Pero que putas te importa??, es mi vida, son mis pedos ok?

La desesperación se hizo presa de mí, y no supe si quería ahorcarla o que me tragara la tierra en ese momento, pero sí tenía bien claro, que mi amor lo iba a defender contra quién sea, a pesar de que la relación ya era algo débil y sin futuro.

De repente, me encontraba frente a mi hermano, tratando de huir del enfrentamiento con mis padres, él apareció para afrontarme.

Hermano: No puede ser, de verdad que no

Pat: ¿Qué no puede ser?, ¿mi homosexualidad?, no me vengas tú con esto, siempre pensé que cuando este momento llegara, quien me iba a apoyar de verdad eras tú...

Hermano: ¿Cómo quieres que te apoye?, todo mundo habla de ti

Pat: A mi no me importa lo que digan los demás, me importa lo que digan ustedes mi familia

Hermano: Jorge tu compañero de trabajo estuvo platicando de tus mensajes en el celular

Pat: ¿¿Qué??, ¿ni en el maldito trabajo tengo privacidad?

Hermano: No sé cómo pero los consiguió, tus mensajitos de amor y pendejadas con una mujer están circulando por tu trabajo, y por la colonia también.

En ese momento sentía un profundo dolor en el pecho, y no era tanto de rabia o coraje, si no de dolor por el desprecio con el que me miraba mi hermano, quería gritarle mil cosas y exponerle mi punto de vista, pero eran tantas las cosas atoradas en el corazón que no podía más con eso, y de repente, cuando sentía que me hundía en el más profundo de los abismos...

Desperté, sudando y con el corazón latiendo a mil por segundo, sentía esa misma desesperación...

Me senté en la orilla de la cama, vi el reloj que daba las 4:03 am...

Me bebí de golpe el agua en el vaso de mi buró, me volví a acostar y ya no dormí más...









Pat