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lunes, 14 de febrero de 2011

- 14

Que curioso, mi entrada número 14 es justo hoy...

Hoy es una fecha especial, y no precisamente por la celebración de mercadotecnia, en donde tienes que comprar algo a tus seres queridos para demostrarles que les amas, creo que es peor que Navidad!!!

Hoy llegué temprano a la oficina y he tenido un sin fin de contratiempos... Ayer fué la misa por el 10 aniversario de la muerte de Pedro, fué algo muy parecido a lo que hemos venido viviendo desde que él decidió irse...

Eran ya las 7 de la mañana del domingo 13, cuando llegaba a casa por andar platicando con unos amigos de la secundaria en un bar del centro desde la noche anterior; dormí un aproximado de 3 horas y me levanté a limpiar un poco la casa, me metí a bañar, salí a la calle del boulervard a comprar pollo para la comida con mi hermano. Se acercaba ya el medio día y yo aún no me maquillaba, me metí a mi cuarto a hacerlo, me puse una pashmina y un abrigo que hicieran juego con mis jeans y me dispuse a salir. Miré el reloj y faltaban 10 minutos para el medio día, se acercaba la hora y mi ánimo no era el más entusiasta, dudé en ir, pero recordé la voz de la madre de Pedro al teléfono, pidiéndome que no faltara, así que tomé camino.
En el primer semáforo en alto, se acercaron dos niños a limpiarme el coche a pesar de mis señas para decirles que no era necesario, bajé el vidrio y les dí unas monedas que traía en mi bolso, y de repente escucho la manija de la puerta trasera que estaban intentando abrir, me dió coraje y volteé a hacerles señas y salieron corriendo. Subí el vidrio y continué mi camino, estaba en shock por lo sucedido ultimamente con la inseguridad en mi ámbito laboral y personal, en fin, ese es punto aparte.
Al tomar la carretera para la colonia a la iba, comenzaron a llegar recuerdos, quería evitarlos pero aún así llegaban de golpe, uno tras otro. Las tardes en las que regresabamos caminando al centro, las parrandas, fiestas, borracheras, etc.
De repente una bandera de colores llamó mi atención, pero un coche de transporte público hizo una parada e hizo que me distrajera de mi objetivo. Ya me acercaba cada vez más. Llegué a la calle de la iglesia, me orillé al acotamiento de la carretera, respiré hondo, me miré al espejo y volví a mi camino. Encontré a ún lugar en el estacionamiento. Me bajé y entré a la iglesia, no ví ninguna cara conocida, me senté y escuche toda la misa, la hora completita. Estando ahí, no puedo dejar de recordar los acontecimientos de hace 10 años en ese mismo lugar...
Terminando la celebración salí y me encontré con Cuco, otro compañero muy querido de la generación, fué en ese entonces como el guía de todo el grupo. Nos saludamos e inmediatemente me dispusé a cargar al pequeño Roy, su hijo de casi 2 años, mientras Roberto y Ricardo, sus otros hijos  corrían alrededor del jardín.
Enseguida vimos salir a los papás de Pedro y nos saludamos efusivamente, no puedo explicar lo que se siente abrazar a esa señora, nos dice que siente cerca a su hijo cuando nos ve. Nos ponemos de acuerdo y nos vamos a su casa.
Cuco y yo nos quedamos en la calle platicando de mi coche y el fregadazo que le puse la noche anterior, de lo cuál ni me acordaba. Sale Zayra su esposa por nosotros con la mamá de Pedro, nos dicen que se enfría nuestra comida, entramos y seguimos platicando y bromeando, que casi no se nos dá. Entrar a esa sala y ver la foto de mi amigo hace que me recorra un aire helado, lo disimulo, me repongo y nos disponemos a comer.
Nos ofrecían cerveza pero no aceptamos, yo alegando que si de por sí en mis 5 sentidos ya le pegué al coche, no quiero imaginar lo que sucederá ya con alcoholes encima jejejeje.
Transcurrieron más de 5 horas entre pláticas y risas, poniéndonos al corriente de todo lo que hemos hecho durante este año de no vernos, Cuco me reprende por no ponerme en contacto con él desde el año pasado, le platico lo del asalto y que con ello se fué mi celular y todo mi agenda. Un momento de tensión entra cuando entra el comentario de una cuñada de Pedro:  "a ver si el próximo año ya nos traes la sorpresa de que te casaste"... Sonrío,asiento con la cabeza y cambio drasticamente de tema, comentando que ví un lugar con una bandera de colores, me comentan que se llama "los 7 sabores" y es una pulquería, que se llama así porque venden 7 sabores de esa bebida. Tómala, y yo que creía que ya había encontrado un club chingao! jajajajajaja!.
Son casi las 6 y comenzamos a despedirnos, es hora de volver a casa, salimos y me fuí detrás de la camioneta de mi amigo y su familia. Al tomar la carretera volví a ver la bandera y pensé "mmmh una pulquería gay!!" jajajajajajaja!, eso sería chusco!.
Llegué a mi casa y me metí a la cama porque hacía un frío encabronado, estuve viendo los Grammy´s y después una película, y otra película, leí, medité, y no sé que tantas cosas porque no dormí absolutamente nada.

Hoy muy temprano, Jesy mi compañera de oficina me hizo el comentario de todas las leyendas que se hicieron alrededor de la muerte de mi negrito, pues ella estudió en la misma escuela que yo, obvio, como 2 generaciones después. Según ella, decían que se había matado en un salón porque su novia lo había dejado y mil estupideces más, entonces, me senté frente a ella y le conté la historia, claro, sin entrar en detalles, pero lo que me conforta es que, es la primera vez que hablo de ello con alguien sin llorar. Esto me hace sentir que él esta bien, en algún lugar, tranquilo y lleno de luz.


En tema aparte y no menos importante es que hoy antes de salir a dar mi tour diario con mi jefa, agarré valor, bajé a bodega e hice los que desde hace tiempo tenía ganas, y al tener presente a Pedro me animé.
Entré a bodega, esperé a que Orquídea se desocupara...

Pat: Ven acá pinche vieja, dame un abrazo
Orquídea: Ya se te bajó el coraje?
Pat: Ya wey (dandole un par de chingadazos en la espalda)

jueves, 27 de enero de 2011

- 12

My God! ya casi es Febrero!!
Y yo sin postear tan seguido como antes...
Creo que me hace falta un poco de inspiración, aventura, vida social o no sé que diablos, porque siento que no tengo mucho que contar, por eso el abandono de mi rincón favorito...
Bueno, tal vez si haya, pero ya no le doy la importancia a muchas cosas a mi alrededor.
Hace algunos días, un mes, creo... me hice de palabras altisonantes primero por teléfono y después personalmente en persona con mi BFF "Orquídea", y de recordarlo aún se me hacen nudo los intestinos, el hígado y hasta el corazón. El problema fue por situaciones laborales, y eso nunca lo habíamos mezclado con la amistad que llevamos fuera de "la granja", pero en esta ocasión si rebasó los límites. Una servidora no estaba de tan buen humor para soportar los gritos que me dio por teléfono mientras me encontraba en un lugar público y ni cómo responderle, opté por colgar y dejarla con sus dulces palabras, cosa que, conociéndola como la conozco la hice rabiar a morir. Pasado ya un rato, regresé a "la granja" aún con el coraje atravesado y la encontré en la puerta, con una persona que es cliente y no empleado del lugar en el que laboramos, dándole consejos respecto a derechos laborales y nuestra discusión se extendió más. Más palabras altisonantes e insultos de todo tipo, la mandé al diablo y me subí a mi oficina. Pasó navidad, año nuevo, celebraciones de cumpleaños de compañeros y hasta la fecha no nos hablamos, hasta esta mañana que me soltó un "buenos días" entre dientes. Es gracioso que cada vez que veo a mi madre la pregunta es "¿Ya te hablas con Orquídea?". Jajajajaja! extraña a su hija adoptiva mi madre!. Pero ya le dije que los problemas son entre ella y yo que con los demás no hay pex, sus hijas me hablan y les hablo bien, a su novio "el Osito"... En fin, a ver que sucede con esto...

Y yo que decía que no tenía nada que contar...

También acabo de recordar que tengo por contar los reencuentros con compañeros de la secundaria y del bachillerato, pero eso si es otra historia que posteriormente contaré...

Bueno, y la reflexión de todo esto, es que aunque sea dura y me cueste reconocerlo, si, extraño a mi amiga, a esa cabrona que me aterriza, que me entiende y conoce como más nadie en el planeta. La única que sabe mi historia de la A a la Z. Esa pinche vieja mula, a la que quiero un chingo... A mi hermana...