El tiempo es lo único que no nos perdona, avanza constante, en ese ritmo que, dependiendo del ánimo o de las circunstancias nos pudiese parecer tan rápido o tan eterno.
Días lluviosos, de esos que se podría pensar si son para estar triste o melancólica. Siempre han sido mis preferidos, amo la lluvia y los días grises. Me inspiran...
Cuando comenzó a llover sentí miedo porque con la lluvia también cayeron los recuerdos, uno a uno. Llenaron un espacio que por momentos no sentía pero tenía conciencia de que ahí estaba. Recuerdos bellos, de esos que llenan el alma y sacan un suspiro, o dos... Pero a diferencia del pasado esta vez esas añoranzas ya no duelen, son solo imagenes de una historia escrita y trascendida, que han dejado en mí a una persona quizá desconfiada pero ahora muy segura de lo que ya no necesita en su vida.
Mientras esta mujer escribe estas líneas el reproductor de música en shuffle pone a Ximena Sariñana con la canción de "Error". Perfecta para lo que quiero expresar en estos momentos y con palabras solo cantinfleo.
Creo que la temporada de lluvia es la que nutre a mi pobre blog.
Pero es muy bueno tener este pequeño espacio...