lunes, 31 de diciembre de 2012

- 35

Crónicas Misceláneas...


Tarde del 31 de Diciembre en la oficina


Tribilín: ¡Ay los homosexuales! Hay algunos bien "cotorros" (entiéndase por chistosos)

Pat: o.O

Tribilín: Es que cuando vivía en Querétaro tenía de vecina a una "marimacha" bien "vaciada" (entiéndase también por chistosa). Era secretaría y de lunes a viernes vestida muy formal, y los sábados y domingos con sus pantalones, tenis y playera.

Pat: Mira que pequeño es el mundo, justo como yo ¡pero al revés!

Tribilín: *mirando cuando me levanté de la silla a abrir la puerta* ¿Jeans hoy?

Pat: Jeans, playera y tenis desde que soy tan libre como el viento :D

No dijo nada más, tomó su caja con los cables de la instalación de circuito cerrado que reparaba y se fue con su vergüenza a otro lado. ¡Jajajaja!

viernes, 14 de diciembre de 2012

- 34

17/10/12

11:15 p.m.  minutos más minutos menos...

Iba llegando a casa después de una reunión de grupo. Mis ojos no tenían mejoría desde el domingo anterior y no había ido al doctor, pues aún me sentía como en el limbo por tanta lloradera pero al mismo tiempo porque comenzaba a disfrutar de una paz que jamás había sentido, las lozas que llevaba sobre la espalda estaban al fin cayendo.
Pasé por la sala y ahí estaba mi hermano que comenzaba a despedirse pues ya se iba a su casa.

Pat: ¿Ya te vas Chaparrín?
Hermano: Sí. ¿No se componen tus ojos? ¿Traes mucha carga no?
Pat: Sí, la verdad es que el fin de semana fue muy pesado para mí. Ven, vamos a mi recámara, necesito decirte algo.

Pat: Pues mira, me costó muchísimo. Hice una catarsis y logré aceptarme y no avergonzarme por ser homosexual. Sé que lo sabes y sin que me digas nada sé que me aceptas. Solo quiero decirte que te amo carnalito.
Hermano (me abraza): Por supuesto que lo sabía. También estoy conciente de que te costó demasiado trabajo y me da gusto que por fin lo hablaras.

En ese momento entró mi madre y nos encontró a moco tendido.

Doña Madre ¿Qué pasó que llevas toda la tarde llorando? Ya tienes los ojos hinchados.

Pat: Es que a mis hermanas les dije hace un rato y ahorita a mi hermano...

Doña Madre: o.O

Pat: Es que.. soy lesbiana Doña Madre...

Doña Madre: *comienza a llorar*
Como seas yo te quiero. Desde que eras una niñita presentía algo. No es fácil para mí. Pero                                   te quiero mucho.     +me abraza fuerte*

Pat: Gracias Madre. Yo la amo y me tranquiliza que me acepte. Sé que no es algo fácil de asimilar pero confío en que poco a poco las cosas se acomoden.

Doña Madre: ¿Nunca te has enamorado de un hombre hija?

Pat: Me han atraído y no descartemos la posibilidad. Tal vez nunca he estado realmente enamorada de nadie. Aferrada, eso sí. Entonces consideremos la posibilidad.de que algún día me enamore. Pero sí es de una mujer ya no les caerá de sorpresa.

Doña Madre: De todas esas veces que te encerrabas a piedra y lodo y te la pasabas llorando... Te veía mal pero no me atrevía a preguntarte nada porque sabía que me mandarías muy lejos. Te veía sufrir y yo me sentía mal.

Pat: Eso ya pasó Madre. No sé como hubiese reaccionado, creo que me conoce demasiado bien. Pero ahora tengo la seguridad y el respaldo de que ya no estoy sola.

Doña Madre: Nunca lo has estado. Y nunca es tarde. Solo no le vayas a decir a tu hermana mayor. Porque les va a decir a sus amigas.

Pat: Le dije en la tarde. Madre, ahora que me acepto no me importa el qué dirán. Me preocupaba el rechazo de mi familia, los demás no me interesan. Pero no se preocupe. Sé que algún día no se avergonzará. Necesitamos tiempo.

Doña Madre: ¿Y tu papá? ¿Quieres que hable con él?

Pat: No. Me esperaré a que pase su segunda cirugía. Quiero que esté tranquilo y no lo turbe nada.

Hermano: Sí Má, que ella sea quien le diga cuando lo considere necesario.

Doña Madre: Está bien, tú le dices. También lo aceptará.

Vino el abrazo grupal y la despedida. Mi hermano se fue a su casa y mi Madre y hermana a sus respectivas recámaras. Me quedé meditando un rato y después me fui a dormir. Esa noche ha sido la mejor en toda mi vida. Dormí como nunca y con el alma y el corazón en paz.