Realidades salidas a la luz.
Anoche fué una noche crucial.
Y la verdad más intensa, sigue guardada en el cajón...
¿De dónde va a salir el valor suficiente?
¿Necesito de una persona que me haga hablar de mi secreto?
¿O sólo necesito sincerarme sola, sin ningún soporte?
¿De qué podría servirme el gritar "soy gay" para regresar a mi recámara sola, sin ese peso sobre los hombros, pero igual sin un hombro en el cual descansar?
De momento, prefiero dejar así las cosas.
Sé, que llegará el momento de la verdad...
Pat